No estoy de acuerdo, además...
Primero lo compartes con el éter, luego con los amigos y
seguidores, después con los tiempos cambiantes donde la escritura puede tomar
otras formas, las formas de aquellos que se lo encuentren en un hipotético
futuro, pero sobre todo y fundamentalmente lo compartes con tu presente aunque
el pensamiento anterior ya forme parte del pasado. Puedes dejar de escribirlo
por un tiempo como me ha pasado durante todo el último año pero sabes que te
espera, que está ahí como aquel libro aun no leído, esa tarea pendiente y el
propósito de un día de euforia.
Está claro que no hay un editor, un revisor (bueno, sí hay
uno mismo auto revisando) ... es como sale, es como se da. Pueden llamarla
literatura instantánea, acorde con los tiempos que corren tan perentorio para
tantas cosas. Pueden llamarle exhibicionismo de red, desarrollo del ego
cibernético, un arañazo en el espejo del infinito (by Axel), un grito en la
oscuridad, un susurro en un día de sol, un secreto nunca confesado. Cualquiera
que sea la etiqueta, el ‘tag’, llámame como quieras pero llámame, porque hoy
estoy aquí y mañana no lo sé, porque ahora soy presente y después de este
instante soy pasado.
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Pinturas rupestres, Monfragüe |
Pero ¿quién es ese que intenta por todos lo medios quitarse
el empaste del tercer ojo?, muchas veces creo que soy yo mismo.
Si bloguear no fuera escribir habría que dejar de considerar
las pinturas rupestres como alguna forma de comunicación, o los jeroglíficos
graffiti, y los graffiti un mero capricho y no la voz de pibes disconformes con
el sistema tratando de disentir en un trazo ininteligible para el que no está
en la misma onda.
En que dimensión podré descansar del trajín incesante de las
realidades mundanas si no es en el rincón apacible de mi blog, todo un
descubrimiento para quien se pasó la vida escribiendo en servilletas de bar,
pequeños blocks de notas (¿precursores del blog con lectores ocasionales?), en
viñetas de historietas (comics o teveos en España) caseras y en satíricos
dibujos de oficina captando instantáneas de los personajes en que nos
convierten las diferentes modalidades de trabajo organizado.
Bloguear puede ser más que escribir, mas que comunicar,
puede ser una oración, una plegaría, energía proyectada o simplemente una forma
de poner en orden tus pensamientos; una esquina donde recostarse, el mensaje en
una botella.
LPL’2012