sábado, 4 de octubre de 2008

Confesiones de Otoño


Si. Este está siendo mi hallazgo y mi fortuna, soy quien creía que era y me negaba a reconocer. Yo Soy lo que soy.

Yes. This is still my discovery and my fortune, I am who I thought I was and I refused to acknowledge. I am what I am.


Corrí, tal vez escapaba pero todo era normal, el día. La rutina interrumpida por la pasión, otra vez, estaba enamorado o por enésima vez creía estarlo. Buenos Aires me daba señales para encender motores, no era la primera vez que esta ciudad tan bella y terrible me sacudía a base de impactos dimensionales, exigiendo hacer un ‘continium’ de El Eternauta, cambiar de dimensión o viajar. Lo primero no estaba a mi alcance, pero viajar, ¡Ahh! Siempre viajar. Así la dejé la última vez, hace media vida en términos absolutos si considero que he tenido muchas, quizá debería decir media vida de alguna vida

Fui tan rápido, viaje tanto, pensaba que iba en una dirección y estaba totalmente escorado, digamos que no estaba en el camino correcto. No es que ahora lo esté ni mucho menos, si no que estoy escribiendo esto y es un buen síntoma, coherente, reconocible, asumible, analizable, incluso placentero.

Que a nadie le quepa duda, amo a mi Argentina porque siento que la creamos entre todos, la Argentina de la ilusión sin fronteras, del todo es posible y nosotros podemos. Y esto más allá de lo horrible que a todos nos haya tocado vivir o morir en ella, a pesar de la amargura que pesa al caminar para irse. Y uno se va, y uno mira en la distancia, en el rincón de la memoria y en el espejo de los viajes, allá y en todas partes.

Entonces descubro una y otra vez que aunque hubo abandono, también hubo amor; tanto amor que perduró sobre el abandono, en el hombre imperfectamente pleno que soy hoy. Y agradezco haber nacido allá, no es un arrebato nostálgico, es un genuino sentimiento de hoy.

Reconozco que corté con un montón de cosas que recordaban heridas y muchas otras cayeron a su alrededor, no me fue posible hacerlo de otro modo, pero conozco palmo a palmo la senda por la que dejé los retazos.

De esos retazos forma parte este blog, etéreo y caótico; un día es un recuerdo, otro una vivencia infantil, a veces una confesión…No pretendo sea aquel libro que todo hombre debería escribir, eso sería otra historia. Estos retazos de mi van primero para quien lo escribe, ese yo soy omnisciente que todos tenemos pero que muchas veces lo maniatamos por reglas impuestas externamente y nuestros arraigados sistemas de creencias, y después a todo aquel que haya pasado por mi vida, no importa como; incluso para aquellos que ya no están en este plano de existencia, quienes se fueron.

Y Argentina tiene mucho que ver, allá quedaron la mayor parte de mis vivencias fuertes que volvieron a mi de forma fortuita, cuando sentí que podía irme de este mundo y me sorprendía el sentimiento de fortaleza ante tanta debilidad física. Cuando salí de aquello vi que había perdido mucho tiempo en buscar afuera lo que siempre ha estado dentro de mí.

Pero todavía falta mucho para vomitar con dulzura la trama de mis sentimientos, soltar amarras del puerto seguro de mis convicciones desvanecidas por el tiempo epicúreo.

Vamos a dejar al sabio tiempo transcurrir, y vivir hoy

“Enerio*, ¿Qué pasa? - … - Pasa la tranquilidad – “

Lpl'08

*N.R.: Enerio es un 'watch-man' dominicano de Playa Bonita a quien en las mañanas preguntaba a modo de saludo, - ¿qué pasa? - y me he apropiado de su respuesta reflexiva: - Pasa la tranquilidad - 

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